- Ordenaron a celulas de Acapulco trasladarse a Cuernavaca para rescatar a Arturo Beltrán
- "nos dijeron que nos arrancáramos, yo ya no me arranqué porque yo ya lo vi en la tele muerto”, dice "El Cris"
ACAPULCO (www.libertadguerrero.net).- Cristian
Arturo Hernández Tarín, líder de la organización delictiva “La Barredora”, fue
detenido —según la Policía Federal— el pasado 18 de octubre en el Estado de
México junto a otros cómplices y un arsenal de armas. Sin embargo, informes
extraoficiales revelan que la detención del peligroso delincuente ocurrió a
finales de septiembre.
Originario de Acapulco, el también conocido como
“El Cris” o “El Chaky Jr.” acepta que esta vez le tocó perder y que su
aprehensión es un “precio alto” que va a tener que pagar.
El Cris, como líder de “La Barredora” disputó con
el Cártel Independiente de Acapulco (CIDA) la plaza del puerto para la venta y
el trasiego de drogas. Ya aprehendido, Hernández Tarín fue interrogado en las
instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, en donde
narra sus inicios como traficante de drogas en Ciudad Juárez hacia El Paso,
Texas; su huida a Gómez Palacio, Durango; de ahí a Cuernavaca, hasta llegar a
Acapulco tras una serie de ejecuciones y fracturas entre grupos de Arturo
Beltrán Leyva y Edgar Valdez Villarreal, La Barbie.
Tras una serie de preguntas, como su nombre, de
dónde es originario y una brevísima narración sobre sus inicios en el norte del
país, a los 25 años, Hernández Tarín dice que decide dejar Ciudad Juárez porque
lo querían matar, llegando a Gómez Palacio, Durango.
- ¿Por qué irse para allá?-.
- Porque mi papá tuvo algún tiempo propiedades
ahí, y como mi papá ahí vivió mucho tiempo, nos prestó una casa y ahí vivimos
como tres meses porque pasó el problema de (la detención de Sergio Villarreal
Barragán) “El Grande” y nos salimos-.
Asegura que “El Grande” lo quiso matar, “me citó
y fui a un estacionamiento y me puso un cuatro y me tirotearon una (camioneta) blindada”.
Dice además que su padre, Arturo Hernández
González, “El Chaky”, fue jefe de sicarios del cártel de Juárez, “por medio de
otra persona le mandó un recado a don Arturo (Beltrán Leyva) y estuve cerca de
15 días esperando la llamada, un día nos hablaron que nos moviéramos para
Cuernavaca y ya lo vimos y citó a El Grande y lo regañó”.
Narra el detenido aquel encuentro en algún
rancho de Beltrán Leyva con El Grande y La Barbie: “con mi hermano y el señor
nos recibe y nos atiende bien, comimos con él, nos preguntó que qué puede hacer
por nosotros, que en qué puede ayudarnos y ya mi hermano, mi hermano fue el que
más habló, mi hermano le dijo, ‘no pues sabe qué, quiso matar fulano de tal, El
Grande quiso matar a mi hermano, nos queremos defender’. ‘No hijo, no peleen
muchacho’, dijo, porque El Grande trabaja para mí’, dijo, ‘está bien dijo’, mi
hermano y le dijo, ‘ahorita viene para acá hijo, para hablar de esa situación’,
y llegó al ratito con La Barbie y ya estuvimos ahí platicando los cuatro, dijo
que no había sido cierto, que se habían equivocado sus muchachos y todo y ahí
el señor Arturo le dijo que no se metieran con nosotros que respetaran, que si
mi papá ahí tenía propiedades o no pues mientras no anduviéramos haciendo nada
malo no tenía por qué agredirnos, ya nos dimos la mano y todo y ya nos invitó a
trabajar a Acapulco”.
La llegada
al violento Acapulco
Aclarado el supuesto malentendido con “El Grande”,
el detenido comenta cómo se va enterando de la situación por la que pasaba
Acapulco, “El Buche (sic) nos dice
que nos alistemos para que vayamos a rescatarlo, que quiere que toda la gente
vaya desde Acapulco y pues estábamos viendo la tele cómo estaba todo. Cuando
nos dijeron que nos arrancáramos, yo ya no me arranqué porque yo ya lo vi en la
tele muerto”.
- Pero, ¿la gente estaba callada?-.
- Había gente nerviosa, había gente callada,
había gente que se le veía que no quería ir, había gente que sí estaba
dispuesta a ir, de todo-.
- ¿Y quién tenía que dar la orden de ir?-.
- A mí me la dio “El Buche”, pero al último ya
cuando lo vi en la tele ya no, pues ya los vi muertos a todos, ya para qué, ya
era un suicidio; de ahí Héctor Beltrán habla para Acapulco con el encargado de “El
Buche”, que era El Gordo, y le dice que se va a hacerse cargo de la plaza
Sergio Villareal, y como ya tenía todo el mundo antecedentes de cómo era
Sergio, que te quita cosas, de que te roba cosas y todo, nadie quiso, muchos se
desertaron y yo me quedé porque me quedé con “El Güero Huetamo”, lo conozco y
pues me hago de su confianza-.
Todo se da en el contexto de la cruenta guerra
entre grupos del narco en el puerto, “vienen los enfrentamientos con la gente
de El H y al final de cuentas ganamos nosotros, ganó La Barbie y luego agarran
al Huetamo y a los diítas agarran a La Barbie”.
La guerra
con el CIDA
Narra El Cris que alguien a quien llama “El
Charro” le ordena que ejecute a Moisés Montero Álvarez, El Koreano, entonces
líder del CIDA en el puerto –actualmente también detenido- , “me dice que mate
a El Koreano porque le mató una gente que él mandó de fuera para que nos
apoyara, por si necesitábamos apoyo, pero la intención de El Charro era
quitarnos a todos nosotros y él metiera a su propia gente; yo le dije que como
El Koreano era compadre de El Huetamo, pues yo le dije que se me hacía que yo
no mataba amigos, ‘yo no quiero, es de la misma bola’, le dije, ‘cómo le vamos
a hacer eso, aparte se va a agüitar’, le dije, aquel hombre, ‘no, no, no’, me
dijo, ‘si lo matas te dejo encargado de Acapulco’, ‘no’, le dije, ‘gracias, no
lo voy a matar’, ‘ah bueno, entonces vamos a pelear contigo, entonces la guerra
también es contigo’, ya yo hablé con El Koreano y todo y pues nos juntamos y
peleamos con El Charro y afortunadamente le ganamos, bueno, pues lo agarraron
también y ya que estaba todo bien, que ya habíamos librado ese pleito”.
Continúa la narración sobre la división de
grupos en el puerto: “después de él me doy cuenta por El Padrino que quieren
hacer una junta El Koreano y El Melón donde me quieren matar, El Padrino me
habla y me dice que no vaya a la junta porque en cuanto entre me van a
tirotear, que ya tienen orden todos de matarme”.
Se le pregunta a Hernández Tarín por qué se
denominó como La Barredora al grupo que encabezó: “pues por limpiar a los del
CIDA, antes de que anduviera la Policía Federal en la Costera pues les
matábamos gente que trabajan para ellos, por eso empezaron cuando ya vieron
perdida la guerra, por eso empezaron a poner mi nombre y mi apodo en las
cartulinas para calentarme y para que pasara esto y para que ya no hallaran la
puerta”.
- ¿Y qué pasa por su cabeza ahora?-, se le
pregunta finalmente.
La respuesta es contundente: “pues ni modo, me
tocó perder, fue un precio alto que voy a tener que pagar, ¿no?”.
Por Staff
de Redacción
Noviembre/01/2011
www.libertadguerrero.net
____________________________________________________
Visita nuestra página oficial



0 comments :
Publicar un comentario
Por favor, ingresa tu correo electrónico para poder contactarte posteriormente... Gracias por visitarnos.