CIUDAD DE MÉXICO (www.libertadguerrero.net).- La administración del presidente Felipe Calderón se ha caracterizado por sus claroscuros: la economía mexicana se recuperó de la peor crisis que ha enfrentado el mundo desde la depresión de 1929, pero lo hizo con un costo social muy elevado, coinciden economistas.
Sin embargo, a un año de que concluya el sexenio el balance se inclina más hacia lo negativo, destacan. Los pendientes que debe enfrentar México, que se ubica en el lugar 14 entre las economías más importantes del mundo, tendrán que ser resueltos hasta la próxima administración.
En 2012, como año electoral y aunado a la desaceleración económica mundial, se limitará aún más el margen de acción del Gobierno federal.
Se ha cuidado la estabilidad de precios, pero con un crecimiento lento y bajo, asegura el director para América Latina de Moody's Analytics, Alfredo Coutiño. En estos cinco años, el crecimiento promedio ha sido de 1.5% agrega José Luis de la Cruz Gallegos, director del Departamento de Economía y Finanzas del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México.
Con una economía que crece por debajo de 2%, no se han logrado cubrir las necesidades de empleo que tiene el país y, mucho menos el nivel de bienestar de la sociedad, aun cuando el Producto Interno Bruto (PIB) por habitante se ubicó alrededor de 9,300 dólares, al cierre de 2010.
La brecha del ingreso entre los mexicanos más ricos y los más pobres se ensancha, a pesar de la recuperación de la economía en 2010, cuando se expandió 5.5%, y de las expectativas favorables para este año, de un crecimiento de 4.3%.
El mexicano más pobre llega a percibir hasta 27 veces menos ingresos que el más rico, en promedio, según datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
"El hecho de que la economía mexicana haya crecido menos de 2% en promedio durante estos cinco años habla de una generación de empleos mediocre. Incluso en el mejor año de crecimiento económico -2010, que creció 6.1% por encima de su potencial-, la creación de nuevas fuentes de trabajo fue de 730,348", agrega Coutiño.
Con una economía que en 2011 se estima crecerá 4.3%, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda, la generación de empleos será de entre 400,000 y 450,000. "En el mejor de los años de la administración Calderonista, la creación de empleos fue bastante limitada, de tal manera que en conjunto creo que la ganancia que tenemos en empleo es pequeña o prácticamente nula", detalla el especialista.
En aspectos económicos y sociales hay estancamiento en algunas variables y de franco retroceso en otras, agrega De la Cruz. "Si se cumpliera la expectativa de crecimiento de Hacienda de 4.3%, que se percibe francamente difícil, el promedio apenas alcanzaría 1.5% en cinco años".
Esta cifra es ligeramente más baja que la que se registró con Vicente Fox, pero prácticamente la mitad de la que se alcanzó en los sexenios de Carlos Salinas y en la mitad del periodo de Ernesto Zedillo. "En términos de crecimiento, sólo el sexenio de Miguel de la Madrid es peor que cualquiera de los últimos cinco periodos de Gobierno", destaca.
En su opinión, eso genera un déficit de alrededor de 3.5 millones de fuentes de empleo. "Los números positivos del año pasado cubrieron apenas parcialmente la búsqueda de trabajo que tenían los mexicanos; en términos de empleo tenemos un déficit en lo que va del sexenio".
Si bien la crisis económica mundial que inició en la segunda mitad de 2008 es un elemento que se salió de las manos del Gobierno federal, el resultado en materia de pobreza ha sido una deuda pendiente de los últimos tres sexenios, pero que se ha recrudecido en el actual.
De acuerdo con cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) si bien la población en pobreza multidimensional pasó de 48.8 millones de personas en 2008 a 52 millones en 2010, la pobreza por ingresos registró un crecimiento más dramático, de 52.3 millones a 57.7 millones de habitantes, en el mismo periodo.
Es decir, 5 millones 414,000 mexicanos se sumaron a la pobreza de patrimonio y, si bien el resultado podría explicarse por la reciente crisis económica, el crecimiento económico de 5.5% en 2010 no fue capaz de generar ingresos suficientes para la población.
Sin embargo, las cifras también muestran que en lo que va de la actual administración 12 millones 205,356 mexicanos se han adherido a la pobreza patrimonial, la cual pasó de 45.5 millones de personas en 2006 a 57.7 millones en 2010, un aumento de 27%.
"La pobreza por ingreso se da al mismo tiempo en que el poder adquisitivo de los salarios, aunque no ha retrocedido, tampoco se han recuperado", agrega De la Cruz. El académico advierte que sólo hay que ver las cifras del INEGI en donde 29 millones de personas que trabajan no tienen acceso a seguridad social; 14 millones no tienen contrato por escrito y en la actualidad la economía informal ocupa a 13.4 millones de personas.
El problema para el Gobierno mexicano no ha sido la falta de dinero, puntualiza el catedrático del Tec. El precio promedio del barril del petróleo en 2006 fue de 53.1 dólares por barril, en tanto que en los primeros cinco años de gobierno ha sido de 75.2 dólares, y para el 2011 la media supera 100 dólares.
Además se ha contado con recursos adicionales por el alza al precio de las gasolinas: 33% más en 2011 que en 2006. También se observa un incremento en la deuda pública, de 1.8 billones a 4.4 billones de pesos, y "el mayor ingreso, en principio, debió dotar al Gobierno de recursos suficientes para alcanzar mejores resultados, algo que lamentablemente no ha pasado".
Calderón Hinojosa tampoco ha logrado ser el presidente de la infraestructura, indica Coutiño. "Aún cuando hubo buenos deseos por detonar el gasto público desde finales de 2008, y sobre todo en 2009 para apoyar al mercado interno, tuvieron que recortar gasto por la crisis".
No hay políticas contraciclicas que realmente generen un efecto positivo sobre el mercado interno, no hay margen de maniobra fiscal para gastar más porque no se ahorró en el pasado, y el gasto público está atado a la volatilidad del crecimiento cíclico, no del estructural. Eso hace volátil a la política fiscal, mientras que la política monetaria solo tiene un objetivo, que es la inflación, agrega.
Inseguridad, factor que afecta a la economía
"La economía no creció como se esperaba por que se cruzó la recesión, pero hay factores negativos como la inseguridad, y el nivel que ya ha alcanzado en México está golpeando a la economía", advierte Coutiño.
"Eso no se ha notado de manera significativa en el PIB, pero no se puede ignorar que una situación como esa tarde o temprano va a generar un efecto negativo muy importante sobre el crecimiento económico del país", sentencia.
De acuerdo con el Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad (ICESI), en 2009 el costo total estimado de la inseguridad en México fue de poco más de un billón de pesos, lo que representó 8.9% del PIB.
El incremento nominal respecto a 2008 y 2007 fue del orden de 6.7% y 23%, respectivamente, pues en 2007 el costo se elevó a 826,400 millones de pesos, mientras que para 2008, el costo ascendió a 952,000 millones de pesos. En este último caso, representó 7.9% del PIB, es decir un punto porcentual menos que en 2009.
Resulta plausible pensar en que esta situación de inseguridad se ha visto exacerbada debido al detrimento de las condiciones socioeconómicas, es decir la falta de generación de crecimiento económico, la mala distribución de la riqueza, las precarias condiciones del mercado laboral y el incremento de la pobreza, subraya De la Cruz.
Sin embargo, a un año de que concluya el sexenio el balance se inclina más hacia lo negativo, destacan. Los pendientes que debe enfrentar México, que se ubica en el lugar 14 entre las economías más importantes del mundo, tendrán que ser resueltos hasta la próxima administración.
En 2012, como año electoral y aunado a la desaceleración económica mundial, se limitará aún más el margen de acción del Gobierno federal.
Se ha cuidado la estabilidad de precios, pero con un crecimiento lento y bajo, asegura el director para América Latina de Moody's Analytics, Alfredo Coutiño. En estos cinco años, el crecimiento promedio ha sido de 1.5% agrega José Luis de la Cruz Gallegos, director del Departamento de Economía y Finanzas del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México.
Con una economía que crece por debajo de 2%, no se han logrado cubrir las necesidades de empleo que tiene el país y, mucho menos el nivel de bienestar de la sociedad, aun cuando el Producto Interno Bruto (PIB) por habitante se ubicó alrededor de 9,300 dólares, al cierre de 2010.
La brecha del ingreso entre los mexicanos más ricos y los más pobres se ensancha, a pesar de la recuperación de la economía en 2010, cuando se expandió 5.5%, y de las expectativas favorables para este año, de un crecimiento de 4.3%.
El mexicano más pobre llega a percibir hasta 27 veces menos ingresos que el más rico, en promedio, según datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
"El hecho de que la economía mexicana haya crecido menos de 2% en promedio durante estos cinco años habla de una generación de empleos mediocre. Incluso en el mejor año de crecimiento económico -2010, que creció 6.1% por encima de su potencial-, la creación de nuevas fuentes de trabajo fue de 730,348", agrega Coutiño.
Con una economía que en 2011 se estima crecerá 4.3%, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda, la generación de empleos será de entre 400,000 y 450,000. "En el mejor de los años de la administración Calderonista, la creación de empleos fue bastante limitada, de tal manera que en conjunto creo que la ganancia que tenemos en empleo es pequeña o prácticamente nula", detalla el especialista.
En aspectos económicos y sociales hay estancamiento en algunas variables y de franco retroceso en otras, agrega De la Cruz. "Si se cumpliera la expectativa de crecimiento de Hacienda de 4.3%, que se percibe francamente difícil, el promedio apenas alcanzaría 1.5% en cinco años".
Esta cifra es ligeramente más baja que la que se registró con Vicente Fox, pero prácticamente la mitad de la que se alcanzó en los sexenios de Carlos Salinas y en la mitad del periodo de Ernesto Zedillo. "En términos de crecimiento, sólo el sexenio de Miguel de la Madrid es peor que cualquiera de los últimos cinco periodos de Gobierno", destaca.
En su opinión, eso genera un déficit de alrededor de 3.5 millones de fuentes de empleo. "Los números positivos del año pasado cubrieron apenas parcialmente la búsqueda de trabajo que tenían los mexicanos; en términos de empleo tenemos un déficit en lo que va del sexenio".
Si bien la crisis económica mundial que inició en la segunda mitad de 2008 es un elemento que se salió de las manos del Gobierno federal, el resultado en materia de pobreza ha sido una deuda pendiente de los últimos tres sexenios, pero que se ha recrudecido en el actual.
De acuerdo con cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) si bien la población en pobreza multidimensional pasó de 48.8 millones de personas en 2008 a 52 millones en 2010, la pobreza por ingresos registró un crecimiento más dramático, de 52.3 millones a 57.7 millones de habitantes, en el mismo periodo.
Es decir, 5 millones 414,000 mexicanos se sumaron a la pobreza de patrimonio y, si bien el resultado podría explicarse por la reciente crisis económica, el crecimiento económico de 5.5% en 2010 no fue capaz de generar ingresos suficientes para la población.
Sin embargo, las cifras también muestran que en lo que va de la actual administración 12 millones 205,356 mexicanos se han adherido a la pobreza patrimonial, la cual pasó de 45.5 millones de personas en 2006 a 57.7 millones en 2010, un aumento de 27%.
"La pobreza por ingreso se da al mismo tiempo en que el poder adquisitivo de los salarios, aunque no ha retrocedido, tampoco se han recuperado", agrega De la Cruz. El académico advierte que sólo hay que ver las cifras del INEGI en donde 29 millones de personas que trabajan no tienen acceso a seguridad social; 14 millones no tienen contrato por escrito y en la actualidad la economía informal ocupa a 13.4 millones de personas.
El problema para el Gobierno mexicano no ha sido la falta de dinero, puntualiza el catedrático del Tec. El precio promedio del barril del petróleo en 2006 fue de 53.1 dólares por barril, en tanto que en los primeros cinco años de gobierno ha sido de 75.2 dólares, y para el 2011 la media supera 100 dólares.
Además se ha contado con recursos adicionales por el alza al precio de las gasolinas: 33% más en 2011 que en 2006. También se observa un incremento en la deuda pública, de 1.8 billones a 4.4 billones de pesos, y "el mayor ingreso, en principio, debió dotar al Gobierno de recursos suficientes para alcanzar mejores resultados, algo que lamentablemente no ha pasado".
Calderón Hinojosa tampoco ha logrado ser el presidente de la infraestructura, indica Coutiño. "Aún cuando hubo buenos deseos por detonar el gasto público desde finales de 2008, y sobre todo en 2009 para apoyar al mercado interno, tuvieron que recortar gasto por la crisis".
No hay políticas contraciclicas que realmente generen un efecto positivo sobre el mercado interno, no hay margen de maniobra fiscal para gastar más porque no se ahorró en el pasado, y el gasto público está atado a la volatilidad del crecimiento cíclico, no del estructural. Eso hace volátil a la política fiscal, mientras que la política monetaria solo tiene un objetivo, que es la inflación, agrega.
Inseguridad, factor que afecta a la economía
"La economía no creció como se esperaba por que se cruzó la recesión, pero hay factores negativos como la inseguridad, y el nivel que ya ha alcanzado en México está golpeando a la economía", advierte Coutiño.
"Eso no se ha notado de manera significativa en el PIB, pero no se puede ignorar que una situación como esa tarde o temprano va a generar un efecto negativo muy importante sobre el crecimiento económico del país", sentencia.
De acuerdo con el Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad (ICESI), en 2009 el costo total estimado de la inseguridad en México fue de poco más de un billón de pesos, lo que representó 8.9% del PIB.
El incremento nominal respecto a 2008 y 2007 fue del orden de 6.7% y 23%, respectivamente, pues en 2007 el costo se elevó a 826,400 millones de pesos, mientras que para 2008, el costo ascendió a 952,000 millones de pesos. En este último caso, representó 7.9% del PIB, es decir un punto porcentual menos que en 2009.
Resulta plausible pensar en que esta situación de inseguridad se ha visto exacerbada debido al detrimento de las condiciones socioeconómicas, es decir la falta de generación de crecimiento económico, la mala distribución de la riqueza, las precarias condiciones del mercado laboral y el incremento de la pobreza, subraya De la Cruz.
Por Staff de Redacción
Septiembre/01/2011/
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