Devocional del pastor Rick Warren
“Dios es tan rico en gracia y
bondad que compró nuestra libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros
pecados”. Efesios 1:7 (NTV)
Esto quizás te sorprenda, pero no es la vida de
Jesús la que te salva. Tampoco te salvas por sus enseñanzas. Eres salvo por
medio de su muerte y resurrección.
La vida de Jesús te da un buen ejemplo para seguir.
Y sus enseñanzas te ofrecen una guía y sabiduría. Pero tú necesitas mucho más
que eso. Necesitas un Salvador.
¿Por qué? La Biblia dice que lo arruinaste. Ya
cometiste errores. No eres perfecto. No estás a la altura de tus estándares, y
mucho menos de los de Dios. Tú —al igual que cualquier otro ser humano que ha
vivido— has pecado.
La Biblia también dice que la justicia demanda un
castigo. Si cometes un crimen, tienes que pagar. Si rompes las leyes de Dios,
tienes que pagar el castigo de Dios. Y de acuerdo con la Biblia, “Porque la
paga del pecado es muerte, mientras que el regalo de Dios es vida eterna en
Cristo Jesús, nuestro Señor” Romanos 6:23 (NVI).
En otras palabras, alguien tiene que pagar por
todas las cosas que has hecho malas en la vida. Y aquí es donde Dios dijo, “¡Yo
lo hago!” Él entró en escena. Jesucristo —Dios en forma humana— fue enviado a
la Tierra. Y en efecto, Él dijo, “Yo pagaré por tus pecados”.
Su muerte y resurrección abrieron la puerta a tu
salvación. Cuando Jesús murió en la cruz, todo lo que alguna vez habías hecho
malo —y todo lo que alguna vez harás malo— fue pagado. “Dios es tan rico en gracia y bondad que
compró nuestra libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros pecados”
Efesios 1:7 (NTV).
Que Jesús muriera en una cruz por ti muestra dos
cosas:
1. Lo
mucho que costó tu perdón. El precio más alto que puedes pagar por algo es
dando tu vida por eso. Eso es lo que hizo Jesús. La gracia es gratis, pero no
es barata.
2. Lo
mucho que Dios te valora. Le importas tanto a Dios que Jesús voluntariamente
murió por ti en la cruz.
Quizás piensas que no tienes valor por cosas que
has hecho mal. Pero Jesús dice, “No. Tú eres invaluable. Yo estuve dispuesto a
dar mi vida para pagar por tus pecados”.
Con sus manos extendidas en la cruz, era como si
Jesús estuviera diciendo, “Yo estoy dispuesto a morir por ti, porque tú
significas todo esto para mí”.
Un buen ejemplo y enseñanzas sabias no eran
suficientes para cubrir tu pecado. Necesitabas un Salvador, y Jesús te amó lo
suficiente como para ser lo que necesitabas. Si no has aceptado Su salvación
aún, ahora es el tiempo.
Reflexiona
sobre esto:
- Algunas personas valoran a Jesús simplemente como un maestro sabio o un buen ejemplo. ¿Por qué esas cosas no son suficientes?
- ¿En qué formas todavía te estás haciendo pagar por tus pecados, aun cuando Jesús ya los cubrió con su muerte y resurrección?
- Jesús te valora tanto que voluntariamente murió por ti. ¿Cómo el saber esto debería afectar la forma como vives tu vida diariamente?
Confía en
Jesús como tu Salvador
Quizás has respetado a Jesús como un maestro o has
tratado de seguir su ejemplo —pero ¿has confiado en Él como tu Salvador? Si
estás listo para confiar en Él hoy, haz esta oración:
“Padre, gracias por amarme y hacer posible que
pueda pasar la eternidad contigo. Yo confieso que no lo merezco. He pecado
contra ti y he vivido de acuerdo con mis deseos egoístas. Por causa de mi pecado,
necesito un Salvador. Gracias por enviar a Jesús a pagar por mis pecados en mi
lugar.
Jesús, hoy quiero recibirte como mi Señor y
Salvador. Gracias por liberarme del juicio y ofrecerme un nuevo comienzo.
Gracias por darme vida eterna. Y sobre todo, gracias por amarme tanto. Jesús,
quiero que seas mi Señor, el administrador de mi vida, desde este día en
adelante. Amén”.
¡Comparte este devocional con tus amigos y familiares!
"¿Y cómo van a creer en él, si no
han oído hablar de él? ¿Y cómo van a oír, si no hay quien les anuncie el
mensaje?" Romanos 10:14 (DHH)
Te invitamos a conocer el ministerio de Esperanza Diaria del Pastor Rick
Warren



0 comments :
Publicar un comentario
Por favor, ingresa tu correo electrónico para poder contactarte posteriormente... Gracias por visitarnos.