🔘 La República Islámica advirtió que si EU ataca
sus instalaciones eléctricas, no se abrirá la vía marítima estratégica
Por Staff de Redacción
MEDIO ORIENTE. (22/Marzo/2026).- Las fuerzas
armadas de Irán advirtieron este domingo que podrían cerrar por completo el
estratégico Estrecho de Ormuz si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump,
ejecuta su amenaza de atacar las plantas eléctricas del país.
El mando operativo Khatam Al-Anbiya, brazo militar
iraní citado por la televisión estatal, afirmó: “Si se concretan las amenazas
de Estados Unidos contra las plantas de energía de Irán, el Estrecho de Ormuz
será completamente cerrado y no se reabrirá hasta que nuestras instalaciones
destruidas sean reconstruidas”.
Actualmente, Irán ya ha restringido de manera
significativa el tránsito por esta vía marítima clave, aunque solo un pequeño
número de embarcaciones logra cruzarla, equivalente a cerca del cinco por
ciento de su volumen previo al conflicto, según datos de la firma de análisis
Kpler.
Estados Unidos ha intensificado su retórica contra
Irán en el marco de un aumento de las tensiones regionales. Desde el inicio del
actual conflicto, las amenazas de cierre del Estrecho han sido recurrentes en
la estrategia de presión iraní, pero hasta ahora no se había producido un
bloqueo total.
El sábado, Trump lanzó una contundente advertencia
a la República Islámica: si Irán no reabre totalmente el paso en un plazo de 48
horas (por el lunes), Washington destruiría las principales centrales
eléctricas del país. “Si Irán no abre completamente, sin amenazas, el estrecho
de Ormuz en un plazo de 48 horas…, Estados Unidos atacará y destruirá sus
diversas centrales eléctricas, comenzando por la más grande”, declaró en un
mensaje publicado en su red Truth Social.
Asimismo, el presidente norteamreicano rechazó la
posibilidad de negociar un alto el fuego y destacó que Washington ha mantenido
la supremacía militar en el conflicto contra Irán, además de señalar la falta
de apoyo efectivo de sus aliados europeos para reabrir la ruta. Estas tensiones
han provocado un aumento en los precios internacionales del petróleo.
En respuesta a la crisis y a la creciente presión
de Estados Unidos, más de 20 países —la mayoría europeos, junto a Emiratos
Árabes Unidos y Bahréin— emitieron un comunicado comprometiéndose a garantizar
el paso seguro en el estrecho de Ormuz. Los firmantes condenaron los ataques
iraníes contra buques comerciales y contra infraestructuras civiles de la
región.
“Expresamos nuestra disposición a contribuir con
los esfuerzos apropiados para garantizar el paso seguro a través del Estrecho.
Agradecemos el compromiso de las naciones que están participando en la
planificación preparatoria”, señalaron las naciones firmantes en un comunicado
conjunto.
Por su parte, Estados Unidos afirmó que redujo la
amenaza del régimen persa en Ormuz. “La capacidad de Irán para amenazar la
libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y sus alrededores está
reducida”, afirmó Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos. Y
agregó: “No solo destruimos la instalación, sino que también acabamos con
sitios de apoyo de inteligencia y repetidores de radar de misiles que se
utilizaban para monitorear los movimientos de los barcos”.
Tras la advertencia de Trump, Irán ha asegurado que
el estrecho de Ormuz permanecerá abierto al tránsito internacional, excepto
para buques de países que considera enemigos. Esta medida afecta principalmente
a buques estadounidenses y aliados. Para el resto de embarcaciones extranjeras,
Irán exige la coordinación previa de medidas de seguridad y mantiene la
cooperación con la Organización Marítima Internacional, mientras refuerza la
vigilancia para proteger sus intereses energéticos.
Ali Mousavi, representante iraní y embajador en
Londres, afirmó que la vía marítima seguirá habilitada para la mayoría de los
buques comerciales, siempre que se coordinen con las autoridades iraníes. “La
diplomacia sigue siendo la prioridad de Irán. Sin embargo, el cese total de la
agresión, así como la confianza mutua, son más importantes”, declaró Mousavi.
La restricción del tránsito en el estrecho de Ormuz
ha impulsado la volatilidad de los precios internacionales del petróleo. El
crudo superó los 119 dólares el barril antes de estabilizarse en 108,65
dólares, con un incremento del 1,2 %.
Analistas advierten que, si Irán establece el cobro
de peajes a las embarcaciones extranjeras, los países dependientes del
suministro de energía desde el golfo Pérsico podrían enfrentar una
“interdependencia forzada” y verse obligados a negociar directamente con
Teherán. Esta situación aumenta el riesgo de crisis energética mundial y podría
modificar los equilibrios políticos y comerciales de la región a mediano plazo.
Actualmente, el debate internacional se centra en
el creciente poder de negociación de Irán y en las estrategias necesarias para
garantizar el abastecimiento global de energía pese a la incertidumbre militar
y diplomática en la zona.
Las recientes decisiones y movimientos en el
estrecho de Ormuz anticipan cambios en los flujos comerciales y la correlación
de fuerzas políticas, marcando el inicio de una etapa de incertidumbre y de
posibles transformaciones duraderas en el equilibrio geoestratégico
internacional.



0 comments :
Publicar un comentario
Por favor, ingresa tu correo electrónico para poder contactarte posteriormente... Gracias por visitarnos.