Devocional del pastor Rick Warren
“Dios mío, tú nos diste tus
instrucciones para que las obedeciéramos fielmente”. Salmo 119:4 (PDT)
La obediencia parcial sigue siendo desobediencia.
No puedes simplemente elegir qué mandamientos de Dios vas a seguir.
Hay dos verdades importantes que debes entender
relacionadas con los mandamientos de Dios:
El estándar de Dios sobre lo que está bien y lo que
está mal nunca cambia. Si algo estaba mal hace 6000 años, sigue estando mal
hoy. Las culturas cambian. Las opiniones populares cambian. Pero la verdad
nunca cambia. La verdad es eterna.
La perspectiva de Dios es más grande que la tuya.
Dios ve lo que tú no puedes ver. Es humanamente imposible ver antes del
comienzo del tiempo o más allá hacia la eternidad o entender todo lo que sucede
a tu alrededor, visible e invisible.
Debes confiar en Dios. “Lo que ustedes deben hacer
es obedecer la ley de Dios, no criticarla” Santiago 4:11 (TLA).
La tentación más antigua no es el asesinato ni la
lujuria, sino la tentación de dudar de la Palabra de Dios. Satanás sigue usando
la misma mentira que le dijo a Eva cuando le dijo: “¿De veras Dios les dijo que
no deben comer del fruto de ninguno de los árboles del huerto?” Génesis 3:1
(NTV). La convenció de que sus deseos eran más importantes que los mandamientos
de Dios.
La fe es confiar en Dios en los detalles y obedecer
completamente, no solo lo que entiendes ni lo que te apetece hacer. Proverbios
3:5 nos dice: “Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio
entendimiento” (NTV).
La historia de Naamán en la Biblia ilustra la
necesidad de una obediencia completa (2 Reyes 5). Naamán era el comandante del
ejército sirio, pero también tenía lepra. Uno de sus sirvientes le dijo que el
profeta Eliseo podía sanarlo. Cuando Naamán llegó a la puerta de Eliseo, el
profeta no salió él mismo, sino que envió un mensajero que le dijo a Naamán que
se sumergiera en el río Jordán siete veces.
Naamán estaba enojado porque el profeta no le habló
personalmente y las instrucciones de Eliseo le parecieron ridículas. Naamán
comenzó a regresar a casa.
Pero sus sirvientes lo convencieron de que no tenía
nada que perder si hacía lo que Eliseo le decía. Así que Naamán fue al Jordán y
se sumergió siete veces. ¡Y Dios lo sanó!
Imagínate si Naamán hubiera regresado a casa
enojado. Imagínate si solo se hubiera sumergido en el agua seis veces y luego
hubiera decidido que Dios lo estaba haciendo quedar como un tonto.
Pero Naamán confió y obedeció a Dios por completo,
y Dios lo sanó de su lepra.
Imagínate lo que Dios hará en tu vida cuando lo
obedezcas por completo con todo tu corazón.
Reflexiona
sobre esto:
- ¿Hay áreas en tu vida en las que has sido parcialmente obediente a Dios? ¿Qué te impide obedecer completamente?
- ¿Cuáles son algunos de los desafíos que has enfrentado al intentar obedecer a Dios por completo?
- ¿Cómo has visto a Dios obrar en tu vida porque lo has obedecido por completo, incluso cuando al principio lo dudaste?
¡Comparte este devocional con tus amigos y familiares!
"¿Y cómo van a creer en él, si no
han oído hablar de él? ¿Y cómo van a oír, si no hay quien les anuncie el
mensaje?" Romanos 10:14 (DHH)
Te invitamos a conocer el ministerio de Esperanza Diaria del Pastor Rick
Warren



0 comments :
Publicar un comentario
Por favor, ingresa tu correo electrónico para poder contactarte posteriormente... Gracias por visitarnos.