Expertos del INAH informaron que el contenido metálico del lingote coincide con una mezcla de oro, plata y cobre que caracteriza los artefactos de oro azteca que se han encontrado y que corresponde a las mediciones dadas por los conquistadores

Fuente: Agencias
CIUDAD DE MÉXICO, 06 de enero de 2020.- Unas
pruebas realizadas a un lingote de oro encontrado hace décadas en la Ciudad de
México indicaron que se trata de oro azteca fundido entre 1519 y 1520,
coincidiendo con los relatos históricos del tesoro saqueado por los
conquistadores españoles y que abandonaron mientras huían.
Expertos del Instituto Nacional de
Antropología e Historia (INAH) informaron el jueves que el contenido metálico
del lingote coincide con una mezcla de oro, plata y cobre que caracteriza los
artefactos de oro azteca que se han encontrado. También corresponde a las
mediciones dadas por los conquistadores.
La evidencia corrobora los relatos históricos
españoles sobre “La Noche Triste”, cuando muchos españoles fueron asesinados y
se perdió el tesoro mientras los conquistadores emprendían una retirada
temporal. México se prepara para conmemorar el 500mo aniversario de los
eventos.
El lingote fue encontrado en 1981 en una zona
que anteriormente era un canal, al occidente de la capital azteca, también
conocida como Tenochtitlan.
Se ubicó en la ruta que los españoles tomaron
cuando huyeron de un levantamiento el 30 de junio de 1520.
Recibidas por Moctezuma a regañadientes, las
fuerzas de Hernán Cortés rápidamente tomaron prisionero al emperador.
Posteriormente, obligaron a los aztecas a
derretir tesoros para crear lingotes de oro, pero cuando los residentes de la
ciudad se levantaron contra ellos, los españoles se vieron obligados a huir,
dejando atrás a muchos de sus hombres y gran parte de su tesoro.
Los españoles, aliados con otros indígenas,
regresaron en 1521 para completar su conquista de la ciudad.
Estudios realizados con tecnología de punta
confirmaron que un tejo de oro hundido hace 500 años en los canales de
Tenochtitlan es un vestigio del expolio español correspondiente a la
"Noche triste", informó este jueves el INAH.
En un comunicado, el INAH señaló que entre
los episodios del proceso de Conquista que serán rememorados este 2020 figura
la llamada "Noche triste", como se conoce a la derrota sufrida por
los soldados de Hernán Cortés y sus aliados a manos del ejército mexica el 30
de junio de 1520.
El director del Proyecto Templo Mayor del
INAH, Leonardo López Luján, explicó que pese al sitio del hallazgo al norte de
la Alameda Central de Ciudad de México en marzo de 1981, en correspondencia con
la ruta de la fuga de Cortés, y las características de la barra metálica, que
coinciden con las referidas en fuentes históricas, se estimaron necesarios
nuevos estudios.
El arqueólogo explicó que desde mediados de
la década de 1970 se han efectuado estudios sistemáticos de la composición
química de varias colecciones arqueológicas, "poniendo énfasis en su
contenido porcentual relativo de oro, plata y cobre".
En comparación con la de otras áreas
mesoamericanas como la maya (objetos extraídos del Cenote Sagrado de Chichén
Itzá) o la mixteca (Valles Centrales), las piezas de oro recuperadas en las
excavaciones del Templo Mayor cuentan con los menores porcentajes de cobre.
Sobre el estudio del "tejo de oro",
señaló que para ello y con la ayuda del doctor José Luis Ruvalcaba, del
Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se
usó el equipo portátil bautizado como "Sandra", dotado de
Fluorescencia de Rayos X (XRF), "una probada técnica multielemental de
alta sensibilidad, no destructiva, no invasiva y sumamente rápida".
Señaló que en fechas recientes se realizaron
23 lecturas de XRF en regiones distintas de la pieza y se descubrió que es muy
homogénea químicamente, con una composición promedio de 76,2 % de oro, 20,8 %
de plata y 3 % de cobre.
"Si se comparan estos valores con los
consignados en la gráfica de zonas geográficas mesoamericanas de uso, nos
percataremos que el lingote se sitúa dentro del grupo de piezas recuperadas por
el Proyecto Templo Mayor", precisó el doctor López Luján, citado en el
boletín.
"Más interesante aun es que se localiza
perfectamente en la región ocupada por nuestras piezas más tardías, las de la
etapa VI (1486-1502 d.C.), y particularmente por las halladas en torno al
monolito de la diosa Tlaltecuhtli, como es el caso de las ofrendas 122, 123,125
y 149. Lo anterior es significativo, pues el lingote habría sido fundido entre
1519 y 1520 d.C.", detalló.
El lingote, de 1,93 kilos, fue descubierto a
mediados de 1981 durante la construcción de la Banca Central (Bancen). Uno de
los trabajadores, Francisco Bautista -quien falleció en 2019 y tuvo la
oportunidad de participar después en varias excavaciones arqueológicas- lo
encontró a 4,8 metros de profundidad y se encargó de entregarlo a los
arqueólogos.
Lo interesante es que la ubicación del
hallazgo concordaba con el camino seguido por Cortés y sus hombres en la
"Noche triste".
López Luján resaltó que este lingote es una
pieza "clave" en el rompecabezas de ese suceso histórico, pues
coincide con la descripción que Bernal Díaz del Castillo hizo de los
"tejos de oro" que se obtuvieron de la fundición del "Tesoro de
los antepasados de Moctezuma".
"Bernal refiere que los tejos medían
tres dedos de ancho, equivalente a 5,4 centímetros, y aunque no lo crean, eso
mide el lingote hallado en 1981", dijo el arqueólogo.
Asimismo, en el Códice Florentino se asienta
e ilustra que, una vez consumada la venganza, los mexicas regresaron a los
canales a buscar los objetos expoliados y es curioso que uno de ellos aparece
portando una espada en la mano derecha y un "barrete de oro" en la
izquierda".
López Luján indicó que el "tejo de
oro" se exhibe hoy en el Museo Nacional de Antropología "como
dramático testigo material de la Conquista española y testimonio arqueológico
único de la llamada Noche triste".


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