CHILPANCINGO
(www.libertadguerrero.net).- El retorno a clases en la normal rural de
Ayotzinapa quedó en suspenso, ante la falta de acuerdos entre la comunidad
estudiantil, la planta docente y los enviados de la Secretaría de Educación
Guerrero (SEG).
Desde
las 08:00 de la mañana, las puertas del plantel se abrieron completamente en
señal de que los maestros podrían entrar para retomar las actividades
académicas, suspendidas oficialmente desde el 7 de noviembre de 2011.
Los
60 maestros que atienden a los 518 alumnos de las licenciaturas en educación
primaria, educación bilingüe y educación física no llegaron de primera
instancia a las instalaciones, como lo han hecho los últimos tres meses, se
concentraron en la plaza central de Tixtla.
Acudieron
como avanzada dos operadores de la SEG, Víctor Arcos Veles y Julio Marcelino
Bello Miranda, quienes señalaron que los maestros estaban dispuestos a regresar
a clases, siempre y cuando les dieran la garantía de que no se expulsaría a
nadie.
Los
alumnos representados por Pablo Juárez Cruz señalaron que no estaban en la
dinámica de afectar a nadie y que las puertas estarían abiertas, sin el riesgo
de que hubiera fricciones “pues queremos que las actividades reanuden cuanto
antes”.
Los
operadores de la SEG se trasladaron al centro de Tixtla y dos horas después, a
las diez de la mañana regresaron con los trabajadores académicos, que se
quedaron en la puerta principal, señalando que no darían clase hasta que
dialogaran con los estudiantes y sus padres de familia.
“Lo
que planteamos es que antes de reanudar fijemos algunas reglas mínimas para
garantizar el trabajo”, dijo Santiago Díaz Silverio, lo que fue informado a la
dirigencia estudiantil.
Alrededor
de las 10:20, los trabajadores académicos aceptaron entrar a la escuela y se
dirigieron al auditorio para dialogar con sus alumnos, pero estos rehuyeron al
encuentro y se fueron hacia las aulas para reanudar sin conversación previa.
En
el auditorio hubo una breve charla entre los docentes y el historiador Arturo
Miranda Ramírez, quien promueve la intervención de un grupo de académicos de la
Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) para ayudar en la recuperación del
semestre non.
Con
respeto, pero con ironía los maestros de Ayotzinapa le señalaron que no están
confrontados con la comunidad estudiantil y que están dispuestos a realizar el
esfuerzo de recuperar el tiempo perdido, por lo que no hay razones para la
intervención de personal externo.
El
profesor Miranda Ramírez aclaró que no estaba en el lugar para generar un conflicto
más, pero reiteró su disposición de fungir como puente para buscar el
entendimiento, a partir de que la crisis en el plantel es evidente.
Pese
a sus argumentos, los maestros locales insistieron en que su presencia
constituía una falta de respeto y fomentaba la intervención de manera
irregular, “nosotros no nos metemos en la UAG y allá también hay muchos
problemas, vaya a su unidad académica a facilitar la armonía”.
El
universitario optó por retirarse.
Dialogo
infructuoso
Para
las 12:15, los estudiantes accedieron a dialogar con los maestros, pero
condicionaron que estuvieran los padres de familia y medios de comunicación.
Hubo dos posturas que nunca se pudieron superar.
Hubo dos posturas que nunca se pudieron superar.
La
SEG y los integrantes de la planta docente plantearon retomar las clases desde
el punto en que se suspendieron, para terminar el semestre non y seguir luego
con el par, con la intención de no caer en la violación del ciclo escolar.
Presentaron
un plan de acción por escrito, mismo que tardará en desarrollarse
aproximadamente en mes y medio.
Los
estudiantes en voz de Pablo Juárez Cruz propusieron que los maestros de
Ayotzinapa impartan las clases correspondientes al segundo semestre del año,
para que el tiempo perdido se recupere con el apoyo de trabajadores de la UAG.
El
plan que implementaría los trabajadores universitarios tendría una duración de
diez semanas, el mismo tiempo proyectado por la SEG y sus maestros.
Víctor
Arcos Veles señaló que a partir de que no hay conflicto entre maestros y
estudiantes, no existe argumento que justifique la intervención de los mentores
de la UAG.
Enfatizó
que los universitarios no tienen el perfil necesario para formar docentes, por
lo que se mantuvo firme en la postura, respaldando a los maestros que encabeza
Santiago Díaz Silverio.
Los
alumnos tampoco cedieron, dijeron que analizarían la postura de la SEG y que
este miércoles darán a conocer una respuesta.
Las
dos posturas
El
doctor Humberto Santos, académico de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN)
fue presentado como enlace de la SEG con la Normal de Ayotzinapa, tendrá las
funciones de director hasta en tanto se resuelve completamente la crisis
interna.
El
académico aclaró que no cobrará por trabajar en la solución del problema,
también precisó que no tiene el interés de quedarse con una plaza del plantel y
ofreció actuar solo de buena fe.
“Si
ustedes se ponen de acuerdo yo mañana mismo me voy, porque no voy a desatender
mis otras obligaciones”, dijo el integrante del Sistema Nacional de
Investigación (SIN).
Aclaró que se animó a interceder, por el riesgo de que al perderse el curso escolar, el gobierno federal decidiera cerrar la Normal, lo que incrementaría la problemática social que vive Guerrero.
Aclaró que se animó a interceder, por el riesgo de que al perderse el curso escolar, el gobierno federal decidiera cerrar la Normal, lo que incrementaría la problemática social que vive Guerrero.
Aunque
los docentes y estudiantes lo vieron con recelo, nadie lo impugnó de forma
contundente, entre otras cosas porque se trata de un académico reconocido en el
estado. Muchos de los profesores presentes fueron sus alumnos en el postgrado.
Las
acusaciones
En
la reunión hubo acusaciones serias de los maestros hacia sus alumnos y
viceversa.
Por ejemplo, los profesores recordaron que hay estudiantes que aprueban las materias solo con presentarse tres o cuatro veces en todo un semestre.
Por ejemplo, los profesores recordaron que hay estudiantes que aprueban las materias solo con presentarse tres o cuatro veces en todo un semestre.
Los
estudiantes reviraron la acusación al recordar que hay maestros que en plena
casa miran pornografía en sus teléfonos celulares y más aún, “venden las
calificaciones para incrementar sus ingresos”.
“Hemos
sido cómplices, pero bajo presión”, dijeron los mentores al referirse al
ausentismo que se caracteriza la vida cotidiana en el plantel.
Los
padres de familia propusieron crear una comisión de vigilancia que inhiba la
persistencia de dichos vicios al seno de la Normal.
La
reunión terminó casi a las dos de la tarde, sin confrontaciones severas, pero
también sin un acuerdo concreto respecto al retorno a clases.
Por Rogelio Agustín Esteban
Febrero/07/2012
www.libertadguerrero.net
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